Periodistas “Depordivos”


Un Médico cura, salva o usa todas sus herramientas para hacerlo. Un Arquitecto dibuja, crea, ejecuta. Un Albañil, crea, repara, mejora. ­

­Un Periodista deportivo: ¿informa?

  • ¿Qué? Lo que ha sucedido
  • ¿Quién? El o los individuos que realizan la acción
  • ¿Cuándo? El tiempo en que ha sucedido
  • ¿Dónde? El lugar dónde aconteció
  • ¿Por qué o Para qué? La finalidad de por qué se efectuó
  • ¿Cómo? La forma de cómo se realizó

Preguntas básicas que tienen como objetivo informar a una o más personas sobre algo que aconteció. Simple. Queremos saber cómo le fue a nuestro equipo, quienes hicieron los goles y que se viene para la próxima fecha.

No queremos saber si salen de noche, si tienen dos esposas o tres maridos, si ven o no a sus hijos, no queremos saber su sueldo ni cuantas propiedades poseen.

50000 programas de deportes en la televisión actual, 24 horas por día. Formato repetido: conductor de pie y seis o siete panelistas sentados. El “líder” saca el tema, la manada grita, pelea, el que parece saber más, es el que menos puede hablar porque el que menos sabe más levanta su voz.

Decidieron incluir ex deportistas en sus programas, para aumentar un poco el porcentaje de credibilidad de sus contenidos. Estos, en minutos de aire se convierten automáticamente en mejores Periodistas que los Periodistas de título.

Son amigos o enemigos de los protagonistas, según su interés.

Machismo exagerado, los hombres al frente, las mujeres en la sombra. Ellas son buenas productoras, no saben tanto del deporte. Mejor allá atrás.

Se sostiene que algunos cobran sueldos desde las dirigencias de clubes para no contar cosas “malas” y para destacar lo bueno.

Inventan ofertas de clubes hacia jugadores. Desmentidas velozmente por las autoridades de los equipos.

Si algún jugador les negó alguna entrevista, pasa a ser persona no grata para ellos y siempre será mal calificado.

Hacen campaña si se les ocurre que un jugador merece estar en la selección. Horas y horas mostrando goles, mejores jugadas y destacando lo buena persona que es.

Hablan de ellos mismos. Cuentan sobre sus días, sus familias, sus cosas personales. Anuncian el tema que viene, algo que podría interesar al televidente, a modo de gancho, capan la atención y rellenan el tiempo de aire con trivialidades.

Hermanan jugadores con ciertos medios: Riquelme con FOX SPORT, Messi con T y C SPORT, etc.

Sin pretenderlos así, pero siendo consciente del potencial nacional que posee Buenos Aires en materia de cobertura de eventos, podrían servirnos de referentes en la materia. Guiando al naciente comunicador, marcándole el camino y las buenas costumbres de la profesión, sin embargo, hacen caso omiso a este preámbulo con preguntas vagas como: “Dame sensaciones del partido que acaba de terminar”, “¿te gustaría jugar en la Selección?”, etc.

Lanzan información sin chequeo al aire y después piden disculpas.  Ensucian gratuitamente a deportistas, dirigentes y entrenadores, etc. Se cuelgan medallas ajenas y se lavan las manos en las derrotas.

Caen constantemente en el vedetismo mediático. Hablando de quien los viste, quien les corta el pelo, quien los tatúa. Entiendo que lo hacen por canje. Pero también sé que es tiempo perdido para aquel que busca alimentar su hambre de información.

Me tomé el trabajo de elegir cuatro  momentos de importante significancia para mi escrito:

  • El programa de T y C Sport conducido por Diego Díaz, hizo un minuto de silencio al aire luego de la derrota de la Selección Argentina ante Croacia en el mundial de Rusia 2018. Ejemplo claro que muestra como el periodismo deportivo cree a ciega fe que los futbolistas juegan para ellos, que les deben algo, que los representan. Días después se quedarían sin garganta al gritar el gol de Marcos Rojo Nigeria. Exitismo al 100 %.
  • Pagani vs Fabri en T y C Sport. Ambos periodistas se cruzaron al aire. Sacaron a la luz cuestiones políticas y reglamentarias del diario Clarín en donde ambos habían trabajado. Prueba real de las constantes bajadas de línea de los medios de comunicación, que decir y como decirlo. Algo que va claramente en contra del objetivo del periodismo. Informar.
  • Marcelo Benedetto dejó colgado en plena nota a Rodrigo De Paul en la Copa América porque notó que se aceraba Agüero. Un papelón, una falta de respeto, nula empatía. Claro, el “Kun” es una estrella más rutilante, un tipo más exitoso y con más prestigio. Vayamos corriendo atrás de él. Total, Rodrigo puede esperar, nadie lo conoce, es un pibe, él necesita nuestras cámaras.
  • Entrevista a Riquelme En Fox: el jugador manejaba la nota, preguntas pre pactadas, panelistas en silencio, conductor con miedo a molestarlo, muchas palabras con nulo contenido. Se hacía imposible conseguir una noticia interesante o un buen título o declaración.

Nos formamos día a día para llevar adelante la profesión que elegimos. Queremos que se valore el contenido y veracidad de nuestros dichos y escritos. La presencia en los campos de juego, una buena prosa en nuestras crónicas, una buena toma, un buen video.  No queremos que el mundo del periodismo deportivo sea estético sino veraz y respetuoso.

 

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