“No sé qué sería hoy si no fuese boxeador”


Cristian Coria, radicado en Famaillá, se sumó a un nuevo “Apretao Live” para contarnos sus historias de vida.

Los boxeadores suelen provenir de orígenes más bien humildes, o es común que hayan tenido que atravesar momentos duros en su vida. La historia de Cristian Rafael Coria no es tan alejada de eso, y él mismo se animó a contarla en el ciclo de “Apretao Live”, su primera experiencia en transmisiones en vivo. Aunque se hizo conocido en Tucumán, en realidad él nació en Loreto, Santiago del Estero, y creció en Córdoba.

Llegó a nuestra provincia a punto de ser mayor de edad, precisamente a la ciudad de Famaillá. Allí, su primera actividad para solventarse desde lo económico fue la cosecha. Limones, papa, e incluso viajó a Neuquén cuatro años consecutivos para trabajar allí. “Muy orgulloso de haberlo hecho”, expresó el “Zorrito”, mostrando su cara más humilde, quién además contó que también fue albañil y remisero, dejando en claro que a él nadie le regaló nada. Sin embargo, el boxeo siempre fue su objetivo. “Llegué acá a fines del 2000, y desde ese momento empecé a entrenar, y los sueños fueron surgiendo, pero siempre estaba el boxeo, el trabajo y la familia. No fue fácil”.

Desde que comenzó a pegarle a la bolsa, uno de sus referentes fue Manny Pacquiao, el filipino que, por más utópico que le pareció al principio, finalmente la vida le permitió conocer y cruzar algunas palabras con su ídolo en un campamento de boxeo. “Fue increíble lo que me pasó. Haber estado tres semanas entrenando al lado de él fue algo inolvidable”. Nunca tuvo promotores o representantes, sin embargo, de igual manera llegó a competir a nivel internacional, ya que la misma Organización Mundial lo convocó para pelear por el título.

Su primera experiencia fue en Namibia, donde cayó ante Paulus Moses, en 2014. Dos años más tarde, Daud Yordan fue su rival en Uruguay. Recién en 2018 logró arribar a la “Meca” de los boxeadores: Estados Unidos. Ese año se enfrentó al japonés Hiroki Okada, sufriendo una nueva derrota. Pero en 2019, ya con 36 años, su suerte finalmente cambiaría, al lograr su primera victoria en una pelea de la OMB. Su víctima fue Joel Díaz, quien cayó al suelo totalmente desconcertado luego de un cross de izquierda que burló velozmente su defensa e impactó en su mentón. Así, Coria tocaba el cielo yankee con las manos. Actualmente su futuro es incierto, más allá de la pandemia. Aún no pudo regresar a USA porque su visa fue rechazada, por lo que analiza buscar nuevos horizontes en el “Viejo Continente”, aunque también es consciente de que no le restan muchos más años de carrera.

Hincha de Boca, simpatizante de San Martín y muy creyente de la religión. Legalmente santiagueño pero “famaillense” por adopción, y sin rastros del acento que caracteriza a los cordobeses, donde tiene también una parte de su corazón. De manera metafórica comparó su pasión con los trabajos que marcaron su vida: “Es duro. Tiene que estar esa cuota de sacrificio”. El apodo “Zorrito” lo arrastra desde que su época de amateurismo, y aclaró que no es porque se apropiaba de aves de corral ajenas, sino que un dirigente de la asociación de nuestra provincia lo vio “astuto y veloz”. Cristian Coria, el representante más notorio actualmente de Tucumán, demostró ser humilde y transparente. “El boxeo siempre te lleva por el buen camino. No sé lo que sería hoy o donde estaría si no hubiese elegido esta carrera” dijo, aunque admitió que no preferiría que sus hijos sigan sus pasos.

Reviví la entrevista completa de Cristian Coria en «Apretao Live» en Instagram.

https://www.instagram.com/p/CCKRCrFJIXF/

https://www.instagram.com/p/CCKVGkpJxD2/

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