Los Núñez son puro básquet


Luis y Jonathan Núñez volvieron a verse las caras. Los hermanos tuvieron su primer enfrentamiento en esta temporada el lunes pasado cuando Estudiantes y Asociación Mitre disputaron el encuentro por la Fecha 17 del Torneo Apertura Alberto Núñez. Ambos contaron sus sensaciones en otro cruce entre ellos.

La vida los unió en Asociación Mitre, tanta fue la suerte que hasta pudieron conseguir un ascenso juntos al Torneo Federal y festejarlo abrazados a la gloria. Luego, con el paso de los años se fueron distanciando, Jonathan siguió progresando con el “Verde” de la Plazoleta en la Liga Argentina y Luis recayó en Estudiantes.

Este año, “Jony” fue a probar suerte a Chaco, donde disputó la Liga Chaqueña con UNCAUS de esa provincia y el destino parecía separarlos. Luis comenzó a disputar el Torneo Alberto Núñez con la “Cebra” y su paso arrollador lo fue llevando a que su equipo comience puntero el torneo. A 770 KM de distancia, su hermano hacía fuerzas para que le vaya bien, pero nunca se imaginaba que iba a enfrentarlo en este mismo campeonato. Así como el destino parecía separarlos, el destino los juntó. Mitre volvió a la carga por Jonathan, que ya había culminado su participación en la provincia que limita con Paraguay y tenía pensado preparase mejor físicamente para la próxima temporada, con esperanzas de disputar un Torneo Federal o quizás una Liga Argentina nuevamente. Pero recibió un llamado desde Avenida Belgrano 1547 y pegó la vuelta. Por amor al “Verde”, y para no perder ritmo de juego. Arrancó desde la fecha 14 contra Belgrano pero con vistas a la 17, porque sabía que ahí, a pesar de enfrentarse con el puntero, iba a enfrentarse con su hermano.

Y la fecha 17 llegó, el lunes 24 de junio fue el día para que el básquet los una, pero esta vez, nuevamente como rivales. Lalo y Eugenia, sus padres, esperaban ansiosos el duelo. “Un poco raro para los dos porque se enfrentan, tenemos nuestro corazón para ellos, cada jugada de ellos nos aceleramos un poco pero queremos que todo salga bien, es difícil el tema”, dijo Lalo. Eugenia, por su parte, respondió: “Yo siempre los aliento a que salgan a jugar, a disfrutar el momento y el juego. Es algo hermoso que ellos están haciendo, se ve buen entusiasmo cuando vienen a jugar. Ellos se divierten y hacen lo que les gusta”. Además, se refirió a los posibles golpes que podía haber entre ambos: “Antes de salir yo siempre les dije que se cuiden entre los dos, que traten de no golpearse, y por ahora lo están haciendo, así que me quedo tranquila”.

El partido fue una simple anécdota para ambos, tuvieron pocos minutos de enfrentamiento entre ellos dos en donde casi siempre Jonathan defendió más que lo que atacó a Luis. Era esperable, los de la Plazoleta venían anteúltimos y los de Barrio Norte, punteros. El más grande logró anotar seis tantos, el más chico, sólo dos, y el partido terminó con victoria para Estudiantes 83 a 47. Pero eso no era lo que importaba, ellos querían pasarla bien y disfrutar los pocos momentos que estuvieron frente a frente.

Finalizado el partido, los dos declararon:

Luis: “Era un partido especial sabiendo que estaba él del otro, pero sin perder el enfoque de que sabíamos que era un partido que había que ganar. Por suerte se ganó, el equipo anduvo bien, supimos defender y mostrar nuestro juego”.

Jonathan: “Tuve pocos minutos contra él, para mí que le pidió al técnico no enfrentarse conmigo, me esquivaba (dijo con tono gracioso). La última vez que lo enfrenté fue el año pasado, se extrañaba, fue un partido especial, si bien ellos tienen un juego dinámico y van punteros y nosotros venimos en caída pero creo trabajando saldremos adelante”.

Si se tocaba golpear había que golpearse, adentro de la cancha somos rivales, afuera hermanos, si había que golpearse lo íbamos a hacer”, tiró Luis. Quien además, contó cómo lo vio a su hermano tras la vuelta y le reclamó al técnico rival los pocos minutos que tuvo su hermano en cancha: “Con respecto a su paso por Chaco, se lo ve más maduro, sin embargo para mí gusto tendría que haber jugado más, tuvo pocos minutos, pero bueno espero lo tomen como consejo para los próximos partidos”. Por su parte, “Jony” declaró: “Lo veo más maduro, veo que toma más decisiones, para mí es el ancla de su equipo. Es el jugador que hace todo el trabajo sucio, siempre tuvo ese rol pero cada vez lo va puliendo mejor”.

Ya para finalizar, ambos respondieron sobre si les gustaría volver a ser compañeros en un mismo equipo. “Si alguna vez se da, bienvenido sea, espero que sea pronto, preferentemente en Estudiantes”, declaró Luis. Pero el “Chueco” no se quedó atrás y le recalcó: “Él sabe que mi corazón está en la Plazoleta, pero el básquet te lleva a lugares que uno nunca sabe”. Así, ambos culminaron su noche especial, donde hubo abrazos de sus padres y demás personas conocidas. Ojalá el básquet vuelva a juntarlos, pero esta vez defendiendo la misma camiseta.

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