“La UFC es el techo, es el sueño de Silvana y es el de todos estar ahí”


Sebastián Saucedo, luchador y pareja de la “Malvada” Juárez habló sobre lo que siente al ver tan cerca a Silvana de llegar a la franquicia mundialmente conocida. Además, se refirió al deporte en la provincia y sus opiniones con respecto al futuro del mismo.

El piso de goma eva, las bolsas de lona colgadas para ser golpeadas, guantes, guantines, sogas, entre otras cosas, denotaban que en ese lugar se practicaba algún deporte de combate. Un banner al fondo lo confirmaba: Escuela Shao Lin Pai, Sada – Kick Boxing – MMA, el lugar donde vuelca su experiencia enseñando Silvana “Malvada” Juárez, luchadora de nuestra provincia que se encuentra en México a la espera de una pelea para la franquicia internacional de artes marciales mixtos, Ultimate Fighting Championship o UFC, como se la conoce principalmente. Su pareja, y además luchador, Sebastián Saucedo nos espera para contarnos las sensaciones de verla tan cerca de llegar “al techo”, como ellos lo consideran y además referirse, entre otras cosas, al nivel del deporte en la provincia.

Silvana lleva un aproximado de 40 días concentrada en México a la espera de que se cierre su primera pelea dentro de la franquicia UFC, restan definir algunos detalles, pero el principal es ver quién será su rival”, declara desde el principio Saucedo.

Debido a una rotura de ligamentos cruzados y meniscos, Juárez se perdió el año pasado la oportunidad de pelear en el Contender  City del UFC en Las Vegas, cuando sólo restaban dos semanas para que se realice su combate. “La recuperación fue muy dura, con muchos cambios bruscos de ánimo; la acompañamos durante esos ocho meses, se recuperó muy bien y esta óptima de su rodilla para luchar”, dice Sebastián. Él, que se tuvo que quedar por la responsabilidad de la escuela Shao Lin Pai y hacerse cargo de los alumnos que ambos tienen, aclaró que la única opción era que ella viaje sola por el hecho de que no podía acompañarla por los excesivos gastos que eso hubiera requerido.

¿Qué te genera que ella este cerca por pelear en una franquicia tan importante?

–“Es un orgullo tremendo. Siempre la estaré apoyando como el primer día desde que estoy con ella. Soy su rincón junto con su padre y su madre. Donde pelee ahí estaremos, dependemos mucho de ella y ella de nosotros”.

También se refirió a la escuela, la cual tiene 34 años de trayectoria. “Ella está a cargo hace 12 años aproximadamente, y yo entre diez y ocho años junto a ella con el grupo”.  Ellos están bajo el mando del Profe Roque Gómez (Papá de Silvana), pero con mucho de su aporte para los aproximadamente 140 alumnos que tienen (entre los que van y vuelven). Dice que tienen “muchos diamantes en bruto que necesitan pulir”, los cuales dejan muy bien parada a la escuela en todos los eventos que participan.

Para el profe Sebastián le parece que, el kick boxing mantiene una línea pareja de buen nivel para ir a competir fuera de la provincia y también depende de las escuelas que los practique: “Las Artes Marciales Mixtas no se ha desarrollado mucho, sino estarían muchísimos peleadores en el extranjero o fuera de la provincia y no son tantos”.

¿Cuáles son las exigencias que mantienen con sus alumnos?

– “El máximo. Para cada peleador se lo entrena al máximo y se lo exige al máximo, sino no sube. Si el muchacho o la chica no asume el compromiso, no sube a pelear”.

¿Eso es tanto fuera como dentro del entrenamiento?

–“Siempre. En que se cuide afuera sobretodo. Que no haga su desarreglo de comida, no se acueste tarde. En Tucumán es muy factible que la gente salga y consuma alcohol. Por eso se lo hacemos saber que resta para todo el entrenamiento de la semana, ellos saben qué reto asumen y es por eso que tenemos una buena cantidad de triunfos. Donde vamos marcamos tendencia”.

¿Cuánto tiempo lleva a una persona que descubre esta disciplina y estar acorde para una exigencia básica?

–“Yo te voy a hablar de mi experiencia. Desde cero, sin saber tirar una piña, hice mi debut a los tres meses”.

-¿Qué sentiste al momento de subir a pelear?

–“A los dos meses quería pelear y me decían ‘no, no, no, no’, esperé un mes más y tire todo. Y sí, sentí miedo, nervios, sentí tod, me fue muy bien y seguí. No paré. A medida que vas adquiriendo experiencia y creciendo como peleador, uno se va dando cuenta de muchas cosas de lo que tiene que corregir, y se da cuenta el profe de lo que necesitas”.

“Dragón” Juárez (peleador tucumano de MMA) dice que es muy difícil vivir del deporte en Tucumán, ¿pasa en tu caso?

–“Acá en Tucumán si no sos futbolista es muy difícil tener una ayuda económica, nadie te tiende una mano. Silvana después de muchos años tuvo una ayuda del Intendente Mariano Campero de Yerba Buena.  Sobre la Municipalidad de San Miguel tuvimos su apoyo nada más que un certificado para asistir y te llaman para destacarte con un pedazo de papel, y con eso no hacemos nada. Matías tiene razón y no podes vivir del deporte. Tenés que rebuscártela de otra manera, sí o sí.”-.

-¿Crees que puede cambiar?

–“Estamos a años luz de eso, muy lejos”-.

-¿Se fijan en luchadores argentinos que ya están en UFC, como es el caso de Santiago Ponzinibbio?

–“Entrar a la UFC es el sueño de Silvana, es el sueño de todos. UFC es el techo, entras y estás jugando en primera, es todo”-

Sabiendo que Silvana tiene 34 años, ¿cuántos años estimas que puede  pelear?

-“Mínimamente cuatro años, tiene carrera para rato. Ella entrena desde los cinco años y ahora entrenándose con los mejores, en otros tipos de entrenamiento y otro ambiente es seguro que llega a esa edad peleando”.

Para los interesados en conocer sobre la disciplina o que quieran practicarla deben dirigirse a Congreso 669 los días lunes, miércoles y viernes a las 19:30.

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