La pesadilla de los deportistas: La Rotura de Ligamentos cruzados


La lesión del Ligamento Cruzado Anterior es muy frecuente en la práctica deportiva, sobretodo en deportes de contacto y que impliquen giros bruscos de la rodilla. Actualmente, la rotura del Ligamento Cruzado tiene un muy buen pronóstico y una magnífica recuperación.

LIGAMENTOS DE LA RODILLA

Los ligamentos de la rodilla se dividen en dos:
o Ligamentos cruzados: Ligamento Cruzado Anterior y Ligamento Cruzado Posterior
o Ligamentos laterales: El ligamento lateral interno y el ligamento lateral externo.
El principal problema de la lesión de Ligamento Cruzado es que difícilmente se cura por si sola. Por este motivo, es necesario tener que operar (artroscopia de rodilla) en su gran mayoría. En cambio, el ligamento lateral interno tiene una alta tasa de curación por sí sólo con un tratamiento conservador (no quirúrgico).

¿POR QUÉ SE ROMPE EL LIGAMENTO CRUZADO?

El mecanismo más frecuente de rotura del ligamento cruzado es un giro de la rodilla brusco y descontrolado. Al quedarse el pie clavado en el suelo o bloqueado por un jugador contrario y seguir girando de manera excesiva el cuerpo del jugador, hace que éste ligamento no pueda resistir la tracción excesiva y se rompa. En el caso que éste giro sea demasiado brusco o se produzcan otros movimientos asociados, puede comportar, no solo la lesión del ligamento cruzado, sino también que se rompan también otras estructuras de la rodilla (meniscos, cartílago, ligamentos laterales…).

¿CUÁL ES LA FUNCIÓN DEL LIGAMENTO CRUZADO ANTERIOR (LCA)?

El LCA evita que la rodilla “tenga juego”. Es decir, evita que se mueva la tibia respecto al fémur de delante a atrás, pero sobretodo controla que el fémur no gire sobre la rodilla. Es un importante estabilizador de la rotación de la rodilla, sin él, o ante una lesión del Ligamento Cruzado, la rodilla queda “como bailando”.

TRATAMIENTO DE LA ROTURA DEL LCA – LA ARTROSCOPIA

La gran mayoría de casos de lesión del Ligamento Cruzado Anterior hay que acabar operándolas. Al no cicatrizar por sí solo, hay que sustituir el Ligamento Cruzado roto por otro tendón, realizar lo que llamamos una plastia. Actualmente, con la artroscopia es posible sustituir el ligamento y las lesiones asociadas con mínimas incisiones, lo que comporta una recuperación más rápida, con menor dolor y con más precisión en el tratamiento. La artroscopia ha revolucionado el tratamiento de las lesiones deportivas.
Lo más aceptado en la literatura médica internacional es utilizar en estos casos otros tendones propios del paciente, los más frecuentes son el tendón rotuliano y los tendones isquiotibiales, para sustituir el LCA roto.

¿CUÁNTO DURA LA RECUPERACIÓN DEL LIGAMENTO CRUZADO?

En la recuperación de una artroscopia por rotura del Ligamento Cruzado, tiene que haber un equilibrio entre empezar a movilizar muy rápido pero con riesgo que el ligamento se “afloje”, o dejarlo “quieto” mucho tiempo para asegurar la cicatrización. Esta última opción conllevará más rigidez y más atrofia muscular.
Los plazos aproximados de recuperación de la artroscopia por rotura del Ligamento Cruzado son:
o Sobre 4-6 semanas caminar sin muletas; 2 meses iniciar bicicleta;
o 3 meses ejercicios de tonificación muscular;
o 3-4 meses iniciar carrera
o Se suele conseguir la recuperación completa sobre los 5-7 meses. Todo depende del estado del punto de partida inicial y del estado previo.

¿CUÁNDO HAY QUE OPERAR UNA ROTURA DEL LIGAMENTO CRUZADO?

Ante una rotura o lesión del ligamento cruzado no es mejor ni peor operar pronto. Lo que NO hay que hacer es operar el LCA en plena fase inflamatoria de la lesión.
Lesión del LCA en deportistas profesionales
En deportistas profesionales, el diagnóstico inicial suele hacerse inmediatamente (en menos de 24h con una resonancia). Sabiendo que el ligamento cruzado no va a cicatrizar, cuanto antes se opere y menos inflamación se produzca (tanto por la lesión como por la cirugía), más rápida y mejor será la recuperación.
Lesión del LCA en deportistas amateurs
En deportistas amateurs, el diagnóstico de la rotura del ligamento cruzado se retrasa 1-2 semanas. En ese momento, estaremos en plena fase inflamatoria de la lesión, con atrofia muscular asociada. Ante esto, es mejor para el paciente iniciar un proceso de rehabilitación pre quirúrgica para disminuir la inflamación y mejorar el tono muscular. Es aproximadamente a partir de las 4-6 semanas de la lesión del ligamento que se puede optar por la cirugía. En cuantas mejores condiciones se llega a la cirugía, más rápida y mejor es la recuperación de después.

Fuente: Dr. Sergi Sastre

Acá explicado por un especialista:

Previous “Que te hacés el Maradona”
Next Atlético lo ganó con poco y nada

No Comment

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *