“El handball es un eje y un pilar en mi vida”


LA AMISTAD. Agustina (16), entre otras cosas, destacó las amigas que el deporte le dio. Foto: Archivo.

Agustina Remonda, jugadora del CAIH, destacó lo que significa este deporte para ella. Hizo un repaso desde sus inicios en el balón mano, aunque reconoció que pasó por distintas actividades antes de incursar en esta disciplina.

Al momento de hablar con un jugador de handball, una de las primeras cosas que cuenta es que conoció este deporte en el secundario. Y los torneos intercolegiales son unos de los motores principales para que se decidan a practicarlo. En el caso de Agustina Remonda, de 21 años, no fue la excepción y reconoce “conocí el handball cuando entré al secundario porque era el deporte que nos hacían practicar. Me decidí a jugarlo fuera del ámbito escolar, luego de quedar en la lista definitiva para los intercolegiales. Ahí fue cuando llegué al Complejo Belgrano y fue cuestión de meses para engancharme con el handball”. Se terminó enganchando tanto que “me pasaba los días viendo partidos de la selección, de mundiales y de las categorías mayores de la provincia”.

Sin embargo, antes de incursar en este deporte, Agustina pasó por diferentes disciplinas que no llegaron a atraparla tanto como el balón mano. Ante esto expresó que “no pasaban ni dos meses y ya los dejaba”.

Quizás suene exagerado, pero es un eje y un pilar fundamental en mi vida”, fueron sus palabras para expresar la importancia que le da al deporte en la organización de sus distintas tareas, entre ellas, el estudio, ya que cursa la carrera de Abogacía. “¿Fue un mal día? Handball. ¿Estoy triste? Handball. ¿Estoy enojada? Handball. ¿Estoy feliz? Más handball. Es ese momento de desconexión que necesito”, dejando en claro que este deporte ocupa un lugar de privilegio en su día a día.

Pero toda esta pasión. Todo este amor hacia el handball tuvo un inicio, como todo. Y si hablamos de sus comienzos destaca que no estuvo sola. Sino acompañada de su hermana. Aclara que no se acuerda su primer partido como tal, pero si uno de los primeros que fue muy importante para ella. “Al poco tiempo de entrar al Complejo Belgrano, mí entrenador me llama para jugar en juveniles. En ese momento yo era dos categorías menores. Me sentí muy feliz y orgullosa. No jugué mucho tiempo en ese partido, pero fue muy lindo para mí”.

Más allá de los momentos inolvidables y de felicidad que se viven en los distintos deportes, no todos son buenos. Los problemas llegan a todos los equipos y grupos, y en esos tiempos es cuando los jugadores deben tener mayor fuerza para superar esas situaciones. “En mi último año en Belgrano, el equipo comenzó a desarmarse. Algunas de las chicas faltaban a los entrenamientos y el entrenador, por problemas personales, también se ausentaba de las prácticas. En ese momento, dos chicas de CAIH me invitaron a viajar con ellas y comprendí que la solución era alejarme de donde estaba”. Sin embargo, esos malos momentos no taparon la felicidad que sintió al ser elegida jugadora revelación en 2015, cuando todavía formaba parte del Complejo Belgrano, y cuando viajó al Nacional de Clubes C en 2017 como jugadora invitada con CAIH. Momento al que eligió como el que le gustaría volver a revivir porque “fue una experiencia nueva para mí”.

Al hablar sobre el presente del handball en la provincia o haciendo referencia a su rama, comenta “no considero que haya un equipo imposible de ganar. Podría decir Barrio Modelo (ex Lomas) que tiene jugadoras con más cancha. Son más grandes, tienen más experiencia y más partidos encima”. Sin embargo, al igual que su compañera Camila Orellana, lamenta que en Tucumán no sea muy difundido. “Lo veo débil y muy pequeño. No se le presta mucha atención ni se le da mucha difusión, dos factores claves para que un deporte crezca. Es triste que esto suceda porque en la provincia tenemos jugadores con mucho potencial”.

Para finalizar, contó cómo está pasando estos días de cuarentena, que ya se extendió por más de dos meses, y cómo lleva sus entrenamientos. “Desde el club nos mandan el plan de entrenamiento diariamente. La parte física es más simple de entrenar que la técnica. Tratamos de darle la vuelta para no perder lo que ya veníamos haciendo desde la pretemporada. Es difícil entrenar sola cuando ya se está acostumbrada a entrenar en grupo”. A pesar de llevar un entrenamiento en casa, asegura que “la palabra ansiosa no es suficiente para expresar lo que quiero y deseo volver a pisar una cancha. Defender esos colores que tanto amo, el día que vuelva va a ser el más feliz de mi año”, concluyó la jugadora del “Celeste”.

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