“El futsal cumplió mi sueño de representar un seleccionado”


Juan José Martínez con la posesión del balón.

Juan José Martínez defendió y llevó a la provincia a lo más alto. Desde la llegada del fútbol de salón a Tucumán transitó un camino con pasión, emoción y lealtad. Dedicado, preparado y capitán.

«Hay quienes sostienen que el fútbol no tiene nada que ver con la vida del hombre, con sus cosas más esenciales; desconozco cuánto sabe la gente de la vida, pero de algo estoy seguro: no saben nada de fútbol”. Frase que inmortalizó, el escritor argentino, Eduardo Sacheri y que Juan José Martínez adoptó desde el aprendizaje que el deporte le regaló a sus días. A su vida. A su alma.  Porque el camino estuvo forjado no solo de momentos históricos que posicionaron a Tucumán en la elite sino que cada paso marcó su formación, su identidad, su naturaleza. “Aprendí a disfrutar porque me ha tocado vivir momentos inolvidables y a compartir,  lo que no es nada fácil. Hoy tengo una gran amistad y un recuerdo hermoso con muchas personas. También aprendí a ser competitivo porque soy cada vez más exigente conmigo mismo y lo pude llevar al ámbito personal. Aprendí a ser feliz porque esto me dio muchas satisfacciones que no las había vivido antes.  Pude cumplir mi sueño de representar un seleccionado y si tuviera que elegir un momento para volver de todos los que viví me quedo con el ascenso en Esquel. Fue un viaje durísimo en cuanto a la distancia y los problemas que tuvimos para llegar hasta allá. Volvimos con la alegría cuando la disciplina apenas tenía 3 años en la provincia. No tuve satisfacción más grande”.

El capitán (33) de la Selección Tucumana de Futsal absorbió de su familia el amor por la pelota. Destacó los vínculos que formó, los pasajes más emotivos  y cuánto le regaló la disciplina y las personas que lo acompañaron. “Heredé la pasión  por el fútbol de mi papá y sus hermanos, ellos siempre jugaron. Desde que tengo uso de razón se vive el deporte de una manera pasional en mi casa. Fue mi primer juguete, el preferido . Estuve primero en la modalidad de once y ahora es el futsal a lo que me dedico. También practiqué  básquet y vóley pero ninguno despiertó en mí ese sentimiento que me generó el fútbol.  A la práctica en salón la conocí ya de grande, por un amigo, sin saber lo que me traería. Tuve suerte de formar parte ,desde ese momento, del seleccionado y viajar. Esto me permitió conocer todo el país y sentirme un jugador profesional, me sacó de la rutina y de mis problemas, Le dedico gran tiempo.  Me dio mucho, he salido campeón, he competido a nivel nacional. Soy un gran agradecido con el deporte y con las personas que lo hicieron posible.  Por lo tanto, me resulta muy importante mencionar al equipo de San Cayetano futsal que cosechó muchas alegrías en mi vida”.

 

Juan José Martínez conserva intactas las instancias de cada paso y escalón superado con el conjunto tucumano, recordó el inicio, el primer viaje fuera de la provincia y analizó a su grupo actual.Fue un proceso de casi 50 jugadores, era nuevo el deporte y luego de varios entrenamientos se formó un seleccionado con 14 personas. Nos tocó ir a Mendoza sin conocer quizás  muchas de las reglas. Fue una experiencia única, fuimos llenos de ilusiones. Fue un grupo de grandes deportistas pero cuando salimos a la cancha notamos que nos faltaba orden y táctica. Perdimos 4 a 0 en el debut con Posadas. Aprendimos mucho en ese primer Nacional. Valoro ese torneo porque volvimos con ganas de aprender y superarnos. Por eso hoy estamos con el nivel que tenemos, es el resultado de un trabajo de años. Hoy ya con otros compañeros se mantiene esa esencia. Son chicos de 20 a 21 años, muy respetuosos, muy técnicos, tácticos y hoy representan la camiseta de la mejor manera. Me tocó ser su entrenador en Juveniles y ahora compartimos espacio en el juego. Busco que esa diferencia de edad no se note. Trato de darlo todo para estar a la altura de chicos que son 10 años menores que yo”.

El sentimiento innato de respeto a la camiseta es una premisa clave en su vida, por eso vive su rol con orgullo y dedicación. “Ser el capitán es una gran responsabilidad. Tenés que cumplir y dar el ejemplo  pero también manejar las emociones, yo lo tomo como algo muy positivo. Representa una gran motivación, hace que siempre me entrene para estar a la altura de las circunstancias y que mis compañeros tengan el sentimiento que tengo yo por los colores. Asumo el cargo con una gran felicidad”.

Como toda disciplina, el futsal no lo solo le regaló grandes momentos también lo llevó a educarse desde la base de la actividad, sus modalidades y sistemas. “En esta práctica hay aspectos que se respetan. Buscamos como equipo  tener una entrega enorme, ser leales y ser protagonistas. Podes perder o ganar pero si con tus armas y cualidades entregás todo vas al vestuario tranquilo. En este sentido, uno de mis mayores esfuerzos fue el aprendizaje de la parte táctica y los fundamentos. Hay temas distintos al fútbol 11 y los que somos más grandes nos formamos con ese esquema”.

Sin ignorar la realidad que invade al mundo analizó la pandemia y cómo impactó en el contexto lúdico. “Esto sin dudas nos afecta y nos ha tomado por sorpresa. Estábamos en pleno proceso para viajar a Mendoza, tuvimos que parar todo y comenzar a entrenar desde la casa.  El técnico siempre nos pasa ejercicios y hacemos lo que podemos según espacios y herramientas. Tratamos de mantenernos en forma. Aún no se sabe si se jugarán los Nacionales. Ojalá que sea pronto”.

Amante de la pelota y de la camiseta que representa, Juan José Martínez defiende a pura garra y con convicción sus ideales. Siempre con la misión de dejarlo todo con lealtad, respeto y pasión.

Reviví el amistoso de la Selección Tucumana, con la gran actuación de su capitán, frente al conjunto nacional.

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