EL CROSSFIT, UNA MISMA PASIÓN EN DOS CONTINENTES


David Sucar nació en la provincia de Tucumán en noviembre de 1982, el mismo año que todo argentino recordará para siempre por el sufrimiento de nuestros solados en las islas Malvinas.

Llevó adelante sus estudios secundarios en el Instituto Técnico. A sus 21 años fue padre de Valentina, su única hija.

Trabajaba a la mañana arreglando televisores, a la tarde era cajero en una carnicería y por las noches cerrada su jornada como mozo en el bar Plaza de Almas. La situación del país era muy complicada. Dormía menos de 4 horas diarias y ni aun así podía llegar a cubrir los gastos básicos para él y su hija. Juntó coraje y tomó la difícil decisión de cruzar el Atlántico para probar suerte en el viejo continente. Aterrizó en Granada España, solo, con un pequeño bolsito en mano y una gran angustia.

Rápidamente consiguió trabajo en un bar cafetero. De a poco y paso a paso fue rearmando su vida, juntando plata y mandándola a Argentina para que a su hija, con casi cinco años, no le falte nada.  Encontró  el amor allá, conoció a Fátima y se casó con ella al poco tiempo. Juntos viajaron  a Tucumán, luego de casi tres años sin venir.

Su visita al jardín  de la república y el fanatismo de su padre por celebrar cada reunión a  base de asados “pulzudos” hicieron que David regrese a España con más de 8 kilos de sobrepeso. Situación que le preocupó.

Así que apenas regresó decidió acercarse a un gimnasio de barrio para intentar ponerse en forma. Le explicó al instructor que quería una rutina para bajar de peso. Este, se la entregó inmediatamente. Atrás venia otro interesado en empezar a entrenar, pero era muy “flaquito”, sin embargo le pasaron una rutina idéntica a la de David. Esto llamó mucho la atención del tucumano. Pensó en la incoherencia del hecho. Algo fallaba. Llegó a su casa y se puso a investigar sobre gimnasios, rutinas y entrenamientos a través de internet. Y el tema le gustó más de lo que él podía imaginar.

Luego de dos meses de estudio, se sentía aun más preparado que aquel instructor. Detectó la falta de compromiso y la falta de formación en el empleado. Los gimnasios en aquellos años eran básicos, puro pecho, tríceps, bíceps, espalda, etc.  No había señales  del Crossfit o del entrenamiento funcional.

Deseoso de seguir aprendiendo sobre la materia, se fue  a la Federación Española de Aerobic y Fitness. Se anotó en cuanto curso encontró. El primero que hizo fue el de  Entrenamiento personal, que poseía cuatro niveles de aprendizaje, los completó a todos. Luego accedió a instituciones privadas en donde los cursos otorgaban puntos y una validez superior para poder dedicarse de manera profesional. En España no se puede trabajar como entrenador sin contar con la cantidad de puntos necesarios.  Hizo cursos de body pump, spinning, yoga, gimnasia Y Pilates, en esta última,  hizo un máster  en la Universidad de Granada.  En medio de todo esto conoció el Crossfit. Vio una publicidad por televisión y luego por You Tube. “Me enamoré rápidamente de este entrenamiento, es la actividad más completa que existe, es el entrenamiento total. Tiene un montón de ramas, es una sumatoria de todas las actividades físicas deportivas que se practican”. Aseguró.

Como esta era una etapa nueva y desconocida para él, se puso a estudiarla desde cero. Hizo cursos desde niveles bajos hasta ir creciendo en la exigencia. Fue de los primeros capacitados en TRX  de toda España, ya que era un entrenamiento que recién llegaba al país. Se especializó también en entrenamiento personal y clases funcionales grupales.

Hizo un curso de levantamiento de pesas con Lía Valentín en la Federación española de halterofilia.

“Utilizo Crossfit como modo de vida, mi día a día se basa en el movimiento, en las buenas comidas, en la salud, eso me mantiene con energía y alegre”. “yo me dedico a la salud, no al Crossfit como competencia “.

En el año 2016 conoció a Gerardo, un quilmenio residiendo en España acompañando a su padre que vive allí. Entablaron una gran amistad. Recibieron la vista del primo de “Ger”, piloto de Turismo Carretera en Buenos Aires. Había viajado al viejo continente para prepararse de manera más profesional en lo suyo. Estuvo un tiempo allí un tiempo y regresó a la Argentina. Y se llevó a su primo con él.

Ya para esa época, el tucumano trabajaba   en el gimnasio granadino Viva Gym. De lunes a sábados por las tardes y durante las mañanas entrenaba a alumnos de manera particular. Su trabajo fue alcanzando fama en el boca a boca y llegó a tener decenas de interesados en lista de espera.

A mediados de año 2018 “los primos” acudieron a David para hacerle una tentadora oferta laboral. Mudarse a Buenos Aires y hacerse cargo del entrenamiento multidisciplinar de pilotos de autos de carrera. La interesante propuesta y lo mucho que extrañaba a su hija y a su familia, luego de más de 10 años en el exterior, inclinaron la balanza hacia el sí.

El año 2019 lo encuentra viviendo en un departamento en Puerto Madero y dedicándose a los que más le gusta. 10000 kilómetros más cerca de sus seres queridos.  Su actual trabajo le permite venir muy seguido a Tucumán.

Pese a dedicarse a disciplinar a otros, Sucar nunca abandonó sus entrenamientos personales. En Buenos Aires entrena con Pedro Stetsiuk, levantador de pesas Olímpico ucraniano nacionalizado argentino. A través de videos por Telegram.  Pedro manda los videos instructivos, David representa los ejercicios audio visualmente y le envía al entrenador quien los corrige y le da las devoluciones pertinentes.

También, pero de manera presencial, practica levantamiento de pesas olímpicas con Fabián Pereyra, atleta de nivel Panamericano, en el centro Only Team en Villa Crespo Buenos Aires.

Cuando está en Tucumán elige el Jockey Gym para llevar adelante sus exigentes rutinas. Se tomó el trabajo de probar más de 10 opciones antes de elegir su lugar de entrenamiento. “Mi entrenamiento abarca todo el cuerpo, hago todo lo que puedo y es fundamental que el gimnasio tenga disponibilidad de material y además calidad, con discos equilibrados, que el peso que dicen sea real. En otros lugares, el disco que dice 10 kilos pesa, 9, 11, etc. A mí me gusta entrenar con cosas de calidad, barras con cierto pandeo para no lastimarme, buen agarre, etc. Yo voy al Jockey Gym porque estéticamente es el mejor, Un ambiente tremendo de buena onda y deporte. En cuanto al material tiene lo mejor de la provincia y en cantidades abundantes. Va mucha gente, pero nunca te faltan elementos de trabajo. Al que más voy es al que está ubicado en la Avenida Perón, tiene una terraza tremenda, entreno al aire libre y mirando al Cerro San Javier, maravilloso. suelo llevar elementos de mucho valor que viajan conmigo desde España y me da mucha tranquilidad saber que la seguridad de estos gimnasios es absoluta. Vestuarios y duchas de gran nivel. Recomendable cien por cien “

Los gimnasios el Jockey se rigen bajo el eslogan “ SIEMPRE UNO CERCA TUYO” y cumplen a rajatabla con su frase elegida.

 

CLUB LULES.  9 DE JULIO 338.

CLUB SOLAR.  SHOPING SOLAR DEL CERRO, AV. ACONQUIJA 1300.

CLUB PERÓN. AV. PERÓN 1800.

CLUB BARRIO SUR.  LAS HERAS 753

CLUB CENTRO. SAN MARTÍN 451

CLUB BELGRANO. AV. BELGRANO 4390

CLUB BARRIO NORTE. 25 DE MAYO 720

CLUB CATALINAS. AV. SOLDATI 380

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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