De uniones y desuniones, en tiempos revueltos


“La Unión de Todos” es el slogan que la Unión Argentina de Rugby (UAR) difunde como bandera. El engorroso, grave y polémico “Caso Tucumán” pareciera ir a contramano del espíritu de la frase. Es que, desde su condición de autónoma, la Unión tucumana (URT) considera que la directiva de la UAR de conformar un Comité Regional que sea el ente de contralor de la competencia en el NOA esconde, nada más y nada menos, aquello de “quedarse con todo, desgastando a las Uniones grandes como la de Tucumán” y “favoreciendo a las más chicas con contención económica”, según me cuentan desde la mismísima URT.

Así la cosa, pareciera degenerarse la frase para pasar a ser “UAR, Todos de la Unión”.

Arden en la URT. Sostienen que están ante un plan sistemático de desgaste de parte de la UAR. Primero, porque suspendieron el Campeonato Argentino, que era una fuente genuina de ingresos para las Uniones. Se perdió esa manera de recaudar dinero. Después, dicen, empezaron con los Centro de Rugby y PLADARES, con la dificultad, entienden en la URT, que un chico con proyección de selección sea captado por el sistema de estructuras profesionales sin que el club que lo formó hasta los 18 años reciba suficientes ingresos, ya que la UAR aduce que en el rugby no existe el derecho formativo. “Nadie se quejó, salvo Tucumán”, sentencian aquí en la provincia, los dirigentes.

Y por último, esta decisión de formar el Comité Regional del NOA, para que todas las Uniones integrantes tengan misma voz y voto. “Sólo se quejó Tucumán”, insisten aquí. Y agregan: “Ahora nos empujan a que si no integramos el Regional como ellos quieren, nos quitan asignaciones, es decir, nos dejan de enviar dinero, lo cual es una locura porque eso está contemplado en el Balance, en el presupuesto UAR. Ahora, por ejemplo, viene el viaje de Los Naranjitas al Argentino Juvenil y no nos quieren mandar la plata. No estamos en contra de nada, sólo a favor de que se siga cuidando al rugby amateur. No vemos monstruos en un jardín de infantes, solo actuamos de acuerdo a cómo nosotros pensamos”.

El agravante de esta novela de terror fue el vacío de comunicación que dominó la escena. De ninguna de las partes estuvieron a la altura que una sociedad hiper informada exige.

Sólo dieron riendas sueltas a las posturas. A las convicciones. A los intereses. A la lucha de poder. La reunión entre las partes del 28 de febrero pasado en la UAR parecía echar luz al conflicto. Pero nada cambió. Entonces, la UAR ¿es la Unión de Todos o son Todos de la Unión? Urge que la Unión Argentina se exprese al respecto. Y cuente. Todo. Para todos.

Los jugadores, pobres ellos, esperan, en el medio del huracán, poder saltar a las canchas de una vez y jugar, para disfrutar.

En el Regional pasado, Universitario se consagró campeón:

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