De la Liga a USA sin escalas


Facundo Robles, campeón con Atlético en 2019, se sumó al ciclo de “Apretao Live” para contarnos su actualidad en Estados Unidos.

Criado en el corazón de Tafí Viejo, Facundo Robles levantó el trofeo de la Liga Tucumana de Fútbol con la camiseta de Atlético en diciembre del año pasado, y a principio de 2020 armó las valijas y partió en busca del “sueño americano”, pero la pandemia de coronavirus se interpuso por el momento.

Sus primeros goles los marcó en potreros de su ciudad natal, y sus amigos lo llevaron a practicar en las inferiores de Villa Mitre. Del “Gigante” pasó al “Decano”, donde la utopía de convertirse en futbolista se convirtió en un objetivo concreto. Ganó torneos tanto en divisiones formativas como en Sub 20, y en 2018 firmó contrato con el club de 25 de Mayo y Chile. A fines de 2019, logró cumplir uno de sus sueños: se coronó campeón con el equipo de sus amores siendo protagonista, ya que en la tanda de penales ante Deportivo Llorens tomó el tiro definitivo y lo cambió por el octavo título. “Yo pedí patearlo, pero con miedo y todo, salió”, contó entre risas el volante central. “Salir campeón con el club es una de las cosas que más quería, por lo que lo quiero y por mis compañeros”.

Sin embargo, desde la dirigencia nunca lo hablaron para renovar el contrato, por lo que él sólo tuvo que buscar un nuevo rumbo. “Nunca me dijeron nada”, expresó con algo de pesar. “El Mago Ramírez ya se había comunicado con mi representante. Surgió la posibilidad de venir y se dio”. Arribó en tierras norteamericanas en febrero, precisamente en Naples, donde entrenó dos semanas en el club de dicha ciudad, pero el COVID-19 cortó todo. “Estábamos a una semana de jugar el partido más importante, del US Open, que es como una Copa Argentina, pero no justo se suspendió todo”. Varado en a tantos kilómetros de su Tafí Viejo natal, no tuvo otra alternativa que rebuscarse un ingreso económico, y como buen argentino, le puso el pecho a las balas, y encontró un oficio inesperado para lo que imaginaba cuando llegó a EE.UU.: pintor de casas. “Y para pintar soy malo, pero no quedaba otra”, bromeó Robles. Sin embargo, a pesar de los chistes, también expresó su preocupación por la situación que se vive allá. “Evito ver las noticias por el miedo de estar en el país donde más muertes hubo. Cuando salía a trabajar no había un alma en la calle, parecía la película La Purga”, relató. Actualmente está en otro club, el Florida Soldiers, que según él, “es una mejor vidriera”, y está repleto de jugadores latinoamericanos, e incluso su técnico también lo es, y en su época, disputó algunos partidos por Copa Libertadores.

La pasión por Atlético nació desde que era pequeño, e incluso el referente en su puesto era Martín “el Vikingo” Granero, quién fue uno de los estandartes de los ascensos de 2008 y 2009. “Antes jugaba de enganche pero después me pusieron de 5 y me di cuenta que soy el rústico”, contó Facundo, arrancando risas nuevamente de su público. “Ahora miro a jugadores como Ascacibar o Mascherano, que son defensivos pero también tienen juego”. Al club lo lleva hasta en la piel, llegó a escaparse de su familia para seguirlo hasta Salta. Todavía tiene la espina de no haber llegado a la Primera del “Decano”, pero todavía no abandona la idea de defender la “celeste y blanca” en la Superliga.

Reviví la entrevista completa de Facundo Robles en «Apretao Live», la cual podés ver también a través de nuestra página de Facebook.

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