¡Adiós Ruso!


Luego de la victoria ante Gimnasia, Ricardo Zielinski dejó de ser el  técnico de Atlético. Fueron 124 partidos, con 51 ganados, 34 empates y 39 perdidos. Así, después de tres años y medio aproximadamente, llega a su fin el ciclo de uno de los mejores entrenadores de la historia del club, y sin lugar a dudas el más importante de la última década.

En mayo de 2017, luego de Atlético cayera ante Palmeiras y quedara eliminado de la Copa Libertadores, surgió la noticia de que Pablo Lavallén, el entrenador que los condujo en aquella histórica primera participación, no seguiría en el club. Dos semanas después, los medios daban por hecho que el reemplazante sería Ricardo Zielinski, y el 26 de junio de ese año, el “Ruso“ debutaba en el empate 1 a 1 con Patronato, por la última fecha de la Superliga 2016/17.

 

Oriundo de Lanús, fue mediocampista allá por los años 80’, muy reconocido en la segunda categoría, pero no tanto en Primera División. Debutó como entrenador en el ’96, pero no fue hasta 2009 que consiguió su primer éxito, llevando a Chacarita a Primera, en una temporada en la que terminó segundo, detrás del Atlético del “Chulo” Rivoira, y con Javier Toledo y Matías Alustiza como figuras. En 2011 hizo lo propio con Belgrano, venciendo en la Promoción a nada más y nada menos que River Plate, condenándolo a jugar la B Nacional. En el conjunto cordobés se quedó cinco años y medio, con un buen nivel al principio, pero que fue decreciendo de a poco.

Con esos pergaminos llegó a nuestra provincia para conducir a un equipo que crecía de a poco y buscaba hacerse un lugar en la máxima categoría. Zielinski, según él mismo expresó en diferentes oportunidades, es un técnico acostumbrado a la falta de recursos y a armar equipos con lo poco que tiene disponible. Justamente eso fue lo que le ocurrió apenas unas semanas después de asumir. El 11 de julio ya tenía cita por Copa Sudamericana, y venció a Oriente Petrolero por 3 a 2 en Bolivia. En esa misma semana, previamente a la revancha, gran parte del equipo abandonó el club, ya sea por ventas o recisión de contrato, dejando un plantel totalmente diezmado. Eso no detuvo al “Decano” que por primera vez en el siglo salió a la cancha con una defensa completamente surgida de las inferiores (Valdez, Montiel, Osores y Risso Patrón, tres de ellos, debutando) y vapuleó a la visita con una actuación estelar del “Pulga” Rodríguez, que con un hat-trick selló la serie. Esa fue su tarjeta de presentación.

 

Durante la “Era del Ruso”, Atlético no fue un equipo de juego vistoso, pero sí uno aguerrido, con ideas simples y claras. Cuando tenía la pelota, no solía lastimar constantemente, sino que esperaba pacientemente (a veces demasiado) a por un hueco. Ahora, cuando estaba agazapado y salía de contra, podía ser letal. Así fue como complicó en más de una oportunidad a todos sus rivales, incluso (y sobre todo) a los grandes equipos de Argentina. A fines de 2017, después de perder en octavos de Sudamericana con Independiente, llegó a la final de la Copa Argentina, y le tocaba enfrentar al River de Gallardo. El partido terminó a favor del “Millonario”, por 2 a 1, pero como ya tenían cupo para la Libertadores, el “Decano” se adjudicó el pase para su segunda participación el máximo torneo de Sudamérica.

 

El 2018 fue el mejor año, alcanzando los cuartos de final en la Libertadores, instancia en la que cayó con el campeón defensor, Gremio. También tuvo seis meses muy buenos en el ámbito local, peleando por la punta del campeonato. La única mancha fue la derrota en el cásico ante San Martín. Para el año siguiente, la partida de varias figuras como el “Pulga”, Aliendro y el “Bebe” Acosta dejaron un equipo desarmado, y nunca más pudo volver a ser lo que fue en el mejor año de su historia.

El triunfo sobre Nacional de Medellín en el «José Fierro» fue, probablemente, uno de los partidos más festejados del siglo.

 

El “Ruso” dirigió 124 partidos, de los cuales ganó 51, perdió 39 y empató en 34, lo que deja un promedio de 50.2%, mientras que en torneos fueron 20 encuentros, con nueves triunfos y derrotas y dos empates. Sus dirigidos convirtieron 153 goles, pero recibieron 138, dejando una diferencia positiva de 15 tantos. El goleador de la “Era Zielinski” no podía ser otro que Luis Miguel Rodríguez con 22 anotaciones, y los que más partidos disputaron fueron Guillermo Acosta y Yonatan Cabral.

Ricardo Zielinski inscribió por siempre su nombre en las páginas más importantes de la historia de Atlético. Algunos lo consideran el mejor, pero sin dudas logró erigirse como el más destacado de la última década, superando (por poco) el trabajo del “Vasco” Azconzábal o la hazaña de Lavallén. Se cierra una era, pero otra comienza.

Reviví el último partido del “Ruso“ Zielinski como DT de Atlético.

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